De vuelta a la realidad

Que guapa estabas,
que pedazo de mujer
bien vestida, bien peinada
y hoy estas, igualita que ayer.

Con un pelo aquí y otro pa’ Cuenca
pareces a beetlejuice
con la bata de las mil vueltas….
señor que repelús.

Y él, con su traje de ejecutivo
todo un seductor,
y hoy con calcetines de colores
subidos hasta el corvejón.

Qué chocante la realidad
que fuerte es el amor
porque después de ver
semejante panorama
seguís enamorados lo dos.
Eso, eso sí es amor.

A bailar

abuelos

Amiga, hace días decidí ir a bailar
con mi marido nada menos,
al principio… no quería el truhán
pero cuando vio a la profesora
me dijo que aquello no estaba mal
y que si quería estar a mi nivel
debía venir más y con ella ensayar.

Así que con capirote en el cogote
di comienzo a nuestro tango
no vaya a ser que se alborote
y se crea Marlon Brandon.

Empezamos bien despacio,
parecíamos dos muñecas de famosa
el balanceo controlado
no hacíamos otra cosa
porque si nos atrevíamos a hacerlo
yo me quedaba coja.

Por más que intentaba relajarle
no había manera,
se puso la profesora con él
y parecía un boquerón
en una salsera.

Tenía movimientos
que nunca se los había visto,
con sólo decirte,
que no había pista ni superficie
para el Don Juan de la calvicie.

Pero…
conmigo volvió Robocop,
así que frustrada
metí mi piernas entre las suyas
y le dí en un huevo o dos.

Con mucho disimulo
y con elegancia de bailarina
me vengué de este garrulo
que me tiene dolorida.

 

Abuelas en la mar

abuelas en la mar

Dos mujeres de edad bien avanzada
llevan en la playa desde bien temprano,
tumbadas al sol vuelta y vuelta
deciden levantarse y pegarse un baño.

“Ten cuidado Marisa
con las medusas,
que no llevas gafas
y siempre confundes
las bragas con las blusas”

“Mira, ¿será posible?
Que estoy ciega dice…
pues hermosa,
no soy yo quien confunde
al butanero con su esposa”

Ambas se miran y ríen sin parar,
nadan y bucean
como delfines en el mar.

“¡Juliana!
¿A que no sabes
lo que he tenido en la mano?”

“Si, una idea me hago…
por la cara que ha puesto el cura,
has confundido su barra de pan
con lenguado”

Buenas vecinas

“Alicia ayúdame por favor
que me voy por la patilla,
hoy no puedo salir
ni a la vuelta de la esquina.

Por arriba y por abajo,
he pillado una gastroenteritis
y no veas tu que fiesta
ando todo el día en el lavabo.

Y es que viene el cartero mujer
no quiero dar una mala imagen,
pásate por aquí
que solo será un instante.”

Alicia abre la puerta
y el cartero le entrega el paquete,
antes de firmar pregunta
¿Pero qué es eso que huele?

Es el camión de la basura
que está en la otra calle sin salida,
no se que hacen los vecinos
que huele a mierda podrida.

Cierra la puerta y da un soplido,
se da la vuelta y sonríe a Elena
“A ver que digo yo ahora
cuando venga a mi casa y me vea”

Mi ascenso

gif

Dicen que cuando tienes que dar un comunicado
y no sabes como hacerlo debes ensayar en el espejo
porque de esa forma, repitiéndolo
te sale mucho mejor,
de ahí que yo cogiera el consejo.

Mi problema no es con las palabras,
más bien son los gestos,
porque mi cara es un poema
cuando debo decir lo contrario a lo que pienso.

Hoy fui a hablar con mi jefa
pues quería un ascenso,
todo iba bien
hasta que me preguntó
que tal le quedaba el chaleco.

Mis ojos empezaron con los tics,
mi ceja se subió y no había manera de bajarla
mi boca tartamudeó
pero al fin, pude articular alguna palabra.

Le dije que le resaltaba el color de los ojos
que le rejuvenecía e iba a la moda,
sin embargo mi cara le chillaba:
No sólo te queda mal
sino que hace daño a la vista,
por la humanidad, por favor
quémelo … y deprisa.

Asique como la cara es el reflejo del alma
me quedé sin ascenso,
con improvistos así
por mucho que yo ensaye,
no puedo contar con eso.

Como que no

Hake with black rice and sauce

Mi abuela es una Fashion Victim,
siempre va a la moda,
se maquilla y se pinta las uñas,
baila hasta la música de ahora.

Usa las redes sociales
Twitter, Facebook e Instagram,
unos años menos
y es más famosa que chayanne.

Ayer la llevé a comer
a un restaurante moderno
cuando entró
la pareció estar en un sueño.

Pero cuando terminamos de cenar
me dijo que no le gustaba nada
le pregunté porqué
y me dijo que poca chicha y muy cara.

Le dije que era lo que se lleva ahora,
grandes platos y comida exquisita,
se apuesta por el diseño
que da prestigio y la gente lo solicita.

¡Con lo que tu eres de moderna!
Y me dijo….

Yo soy moderna
pero de dolores de riñones
nada monada,
yo apuesto por el buche lleno
cuando me vaya a la cama.

 

Si mi Gps hablase

Si mi Gps hablase,
fina catalina me pondría,
seguro que una mano sacaba
y un collejazo me metía.

Porque no hay persona como yo
que en una línea recta se pierda,
dame dos vueltas sobre mi misma
y no hay narices de que me entienda.

En la bifurcación,
manténgase a la derecha.
No me preguntes como
pero termino en una dirección
que no es esa.

Seguimos con el viaje
y ahí me encuentro yo,
gire en calle San Andrés
donde está, ni lo ves.

Llegamos a la rotonda
y me dice que a la izquierda,
yo me la hago otra vez
no vaya a ser que me pierda.

Ella todo muy detallado me lo dice
calle, salida, tipo de vía.
Yo la escucho, os lo juro
pero es tanta información, que me lía.

Y para una vez que lo hago bien,
paso a la calle en dirección prohibida,
sigo hacia adelante, la policía.
No me queda otra que hacer como que no lo sabía.

Chasco

Crying

1982, con el poncho sobre mis hombros

recorro las praderas con mi rebaño.

Me paro, me desnudo y me baño

bailando en el agua llega mi asombro.

Dos hombres fuertes como Conan,

me sonríen y se unen a la luz de la luna.

Su belleza es excitante,

se aproximan a la laguna.

Mi cuerpo estalla

cuando a mi lado se posicionan.

Que bajita me siento

y que altos que son,

es una pena que sean…

homosexuales los dos.

Es hora de arreglarse

¡Por dios santo que cara!

¡A ver por donde empiezo!

Llevo días sin arreglarme

y es que con tanto trabajo,

en esta vida no hay quien pare.

Tengo unas cejas…

que no son dos, ¡son una!

se han hecho pareja,

y no hay quien las desuna.

Tengo unos poros…

muy negros y cabreados,

con carteles y banderas

me han echo un piquete:

¡De tu nariz y tu moflete

no nos moverás, no te pases de lista

o tu cara se hinchará!

Y que bigote señor mío,

que ni el mismísimo aznar

que si me hubiera visto en su día

se le quita la idea de gobernar.

¿No os ha pasado alguna vez…?

Estando en el supermercado

te pones a cantar,

ignorancia la tuya

de la gente que tienes detrás.

Qué esperas ingenuamente

que no te hallan escuchado,

aunque sabes en el fondo

que te han oído hasta en Malmojado.

Alargamos los brazos

como hacen las tortugas,

ahora en vez de bailar con delfines

bailamos con lechugas.

Y nos pasamos la vida

recorriendo pasillos,

volviéndote loco

buscando el membrillo.

Que no es porque no sepas donde está

sino porque te lo han cambiado

al menos eso te dices,

por no quedar como un empanado.

Hay quien se coloca en el pasillo principal

pues en el supermercado es muy fácil perderse,

otros terminan por llamar

porque no hay cojones de verse.

¿Y quién no ha agarrado un carro con los puños?

porque menudos calambrazos te pega

para que luego vengan por detrás

y te dejen patitiesa.

Y no hay cosa que más moleste

que tengas la fruta en la mano,

te tosan y con misma la pera,

te dan ganas de pegarlo.

Y no hay espacio en los pasillos

que alguna parte de tu persona

le ha dado por jugar al fútbol

con las latas, al estilo Maradona.