Quisiera ser

Quisiera correr cual gacela,
quisiera volar como un gavilán.
¡Quisiera, oh cuanto quisiera!
Nacer y volver a empezar.

Aprendí a vivir 
pero ya es tarde.
Los huesos los tengo agarrotados
de tanto trabajar
y el alma me pesa de tanto dar. 

No me arrepiento
pero tarde mucho en rodar,
en darme prioridad, 
en quererme para salir a soñar.

Estoy volando entre las nubes

Hoy, estoy volando entre las nubes
para susurrarles que te digan que todo va bien,
que te echo de menos y 
que añoro tus abrazos, tus besos, tu limpia mirada.
Hoy, estoy volando entre las nubes 
porque quisiera estar más cerca de ti
sentir tu presencia y acariciar tu cara.
Cierro los ojos y ahí te veo…
¡Cómo duele estar lejos de la persona que amas!

Tan cerca y tan lejos,
siempre estarás en mi corazón
allá donde vaya. 

Tiempo de reflexionar

Y ya se ha pasado el verano, en un suspiro. 
Ha sido un año de cambios y muchas emociones
y tocaba parar para pensar como ha ido. 
Todas las experiencias las he puesto sobre la mesa
para reflexionar sobre qué he de aprender de lo vivido.

Las personas que he conocido en el camino
me han echo saber qué es lo que quiero y lo que no.
Aunque algunas de ellas han sido pasajeras, 
cumplieron la función que tenían por destino. 

Los miedos, las inseguridades que aún me quedaban
se esfumaron para no volver,
porque me hice más fuerte
lo que nunca jamás pensé llegar a ser. 

Ahora vibro en una nueva sintonía 
abierta a nuevas posibilidades.
Qué bonita es la vida, 
qué bonito es crecer. 

Mil rosas caen al suelo

Mil rosas se marchitan cayendo al suelo 
y llorando se encuentran todos sus pétalos
al ver que no hay amor en las aceras
y las calles desnudas esperan
a ser llenadas por felices parejas. 

Lloran, por la indiferencia más absoluta 
de padres, amigos, amantes
cuyos egos ganan batallas 
con sus gritos y sus faltas. 

Se olvidaron del amor…
¿O aún hay esperanza?

Lo que fuiste dejaste de ser

Me preguntan si te guardo rencor
y la verdad es que no. 
Porque para hacerlo deberías de importarme, 
porque si alguna vez me hiciste daño, 
no me lo hiciste tú, me lo hice yo por empeñarme 
a querer estar contigo. Y eso se acabó. 
Porque lo que fuiste dejaste de ser
y desde entonces decidí estar sólo conmigo
porque entendí que tú no eras para mí 
y mucho menos, yo era para ti. 

Puede ser

Puede que para ti no sea suficiente, puede que esté perdiendo el tiempo porque no hago lo que está establecido, puede incluso que esté echando por la borda una carrera, puede ser. Pero te voy a decir una cosa, todo eso me da igual. Sé perfectamente lo que quiero y lo que no en la vida, y lo que quiero es sentirme bien conmigo misma, ser leal a mí misma y no ir en contra de lo que siento y lo que pienso. Sé muy bien lo que quiero, siempre lo supe a pesar de que me han hecho cuestionarme alguna vez que no es así. Mi objetivo en la vida no es otro que estar en paz conmigo misma y con mi entorno. Alcanzar la plenitud con todo aquello que hago, ser agradecida con la vida y quererme, sobretodo quererme porque si no me quiero yo señores ¿quién lo va a hacer? Hace tiempo que dejé los “debo” por los “quiero”. Una vez me hice una pregunta ¿Cómo quiero vivir mi vida? ¿Qué tipo de vida quiero tener?No quiero ser esa persona que pasa por la vida ciega a lo que le rodea, ciega a sus emociones, sumergida en el desconocimiento del mundo. Y ahí entendí que formamos parte de un todo, que si no me conozco, no sé cuáles son mis emociones o cómo funciona mi cuerpo ¿Cómo puedo entender las relaciones que se establecen entre individuos?¿Cómo puedo estar en sintonía con el universo, entendiendo éste como el conjunto de todos los elementos que lo componen, y vivir plenamente en él? Para mi es importante entender todo esto para después VIVIR. Nosotros venimos a la vida con el fin de vivir y no de malvivir, y eso se consigue siendo coherente con un mismo y abriendo los ojos a un mundo que va mucho más allá de la sociedad que vivimos. Porque el mundo no está en las pantallitas, está fuera.

Puede que no tenga el trabajo de tu vida, ese que tienes en tu cabeza porque nos han educado para llegar a ser dioses del Olimpo pero estoy segura que soy mucho más feliz que muchos. Porque no necesito ni reconocimiento, ni adulaciones porque cualquier pequeñez generará en mí el mayor de los entusiasmos. Poder ver una mariposa con una diversidad de colores y poderlo ver al detalle, me parecerá increíble. No digo que no quiera un puesto mejor, sólo digo que no me es necesario, que no es mi prioridad porque aun teniendo un trabajo para algunos “de mierda”, yo soy feliz porque me permite ser. Ya llegará el momento de tenerlo y si no, no me importará porque lo que realmente me importa ya lo llevo en la maleta. Vivimos con demasiadas cosas y a veces nos olvidamos de lo básico. Por ello, quiérete, conócete, rétate, ama, sal fuera con los cinco sentidos, toca la tierra y no olvides nunca la razón por la que estamos aquí, VIVIR.

Palabras vacías

Palabras al aire...
liberadas para complacer al que escucha
acariciando sus cinco sentidos
para hacerle creer en la falacia del cariño
del que dice ser y no ha sido. 

Palabras, son sólo palabras...
cuando te dicen te quiero sin sentirlo
agraviando el valor que se halla implícito
en el concepto del amor, 
ya sea el amante o el amigo.

Palabras vacías…
cuando dicen que quieren verte,
que te echan de menos 
pero vuelan como niños
a cualquier lugar donde ser,
pero no contigo.